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Testimonio Liana Myasnikova | 24 años

SEPTIEMBRE 2019

El mes de septiembre de mi voluntariado europeo ha estado lleno de “sorpresas”.
Lo más valorado han sido las amistades que me he llevado al bolsillo durante los dos meses aquí. Las amistades de Casa Betania y las de Casa Europa. En dos meses te da tiempo de conocer a las personas… pasas entre 6 y aproximadamente 12 horas al día con ellos, comes con ellos, compartes tus experiencias, emociones, risas, y a la que abres los ojos después de parpadear el voluntariado llega a su fin.

Sientes como una mezcla de impotencia positiva porque se está acabando demasiado rápido, pero sabes que estarán allí desde el primer día en que nos encontramos cargados de maletas… hasta cualquier parte del mundo!

AGOSTO 2019

Este verano decidí vivir una nueva experiencia en Lisboa haciendo un servicio de voluntariado europeo.
Mi voluntariado consistía en asistir y dinamizar diferentes actividades durante un mes y medio en una casa para personas con problemas de salud mental.


Los primeros días de mi estancia en Portugal pude aprovechar el tiempo para hacer turismo por la capital, perderme por sus calles llenas de azulejos y altibajos y probar la gastronomía típica de aquí. Y como no, ir a las playas del atlántico, aunque sin valor a meterme dentro del agua.
Durante mi voluntariado asistí a un campamento de verano, durante el cual pude dinamizar las diferentes actividades que hacíamos, usando la imaginación y la innovación. Una de las partes que más disfruté fue cuando pude aportar mi granito de arena cultural. Ese día trabajamos el “dia de Sant Jordi”, una fiesta típica catalana, en la cual pudieron descubrir su historia y realizar una actividad que les encantó y para mí, también fue muy gratificante.

A parte de esto, pude conocer al mundo de las “HABILIDADES mentales” (oficialmente me han demostrado que el “des” debería estar borrado), me han enseñado lo reconfortante que es trabajar con ellos, la de cosas bonitas que son capaces de crear y la manera de romper con los estereotipos que nos impone la sociedad sobre ellos.
Después de esta semana las chicas acabaron sus vacaciones y todo volvió a su rutina. Durante mi estancia en la asociación intentaba organizar diferentes actividades durante la semana, y ayudarles con sus deberes y sus lecciones.

A parte de esta asociación también asistí a los proyectos llamada “Para Acessível” y el “Día Internacional de la Juventud” en Jamor. En especial, me gusto el día de la juventud, ya que tuve la oportunidad de conocer mejor a los otros voluntarios y crear más lazos con ellos. Estuvimos organizando diferentes actividades y juegos interculturales al aire libre, tanto para niños como adolescentes.

Uno de los objetivos de SVE es conocer a personas nuevas y hacer una inmersión intercultural. También te ayuda a aprender a convivir con diferentes personas y practicar otros idiomas que desconoces o estás en proceso de adquisición. En la Casa Europa, donde nos alojamos, hemos estado en constante intercambio de ideas y gastronomía, y en general, hemos tenido la oportunidad de conocer culturas y personas, de esas… de las que te apetece llevarte contigo en la mochila!!


El apoyo de la Comisión Europea para la elaboración de esta publicación no implica la aceptación de sus contenidos, que es responsabilidad exclusiva de los autores. Por tanto, la Comisión no es responsable del uso que pueda hacerse de la información aquí difundida.

 

Liana Myasnikova